jueves, 3 de marzo de 2011


No puedo dejar de mirar los únicos recuerdos tuyos que tengo cuando te extraño. Las fotos, las cartas, los historiales de conversación, los regalos que me hacías, los vídeos que hicimos juntos. O quizás ponerme los auriculares y empezar a llorar porque cada canción tiene algo tuyo. Se me hace imposible creer que ya pasó un año de todo eso que vivimos. Que hace un año eras todo mio, y ahora me cuesta cruzar una sola palabra con vos. No por el hecho de tener vergüenza o algo así, porque vos seguís siendo vos, así que te sigo teniendo la misma confianza que siempre te tuve, pero me da mucho miedo ser rechazada, o quizás molestarte. Porque que yo no haya logrado apartarte de mi mente no significa que vos no hayas tenido la capacidad de hacerlo, y sé que la tuviste, así que prefiero quedarme con el remordimiento y todas las palabras adentro queriendo gritar, que contactarte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario